
No importa lo que hayas hecho mal, porque para él seguís siendo la niña de sus ojos. Seguís siendo la posesión más preciada para él. Este es el día para comenzar a activar las promesas de Dios por medio de la fe. ¿Por qué no librarte de la culpa y la condena? En este día tomá la decisión y dí estas palabras: “Me niego a vivir por debajo de mis privilegios. No puedo ser perfecto, pero he sido perdonado. Pude haber cometido errores, pero Dios sabe que mi corazón es agradar su corazón, y comenzaré a cambiar mi camino. A pesar de que mis problemas sobreabunden hoy en mi vida, yo me voy a mantener en la fe y esperar el momento en que Dios lo dará vuelta a mi favor, porque se que ningún arma en contra de mi va a prosperar” Amén!.

